SAN JUAN — El Departamento de Educación emitió unas
convocatorias de empleo que las organizaciones magisteriales han
catalogado como discriminatorias.
Las convocatorias, emitidas el
pasado 19 de octubre, contienen una disposición general que especifica
que "sólo calificarán las personas que no fueron afectadas por la fase
II de la Ley Num. 7 del 9 de marzo de 2009, según enmendada, conocida
como Ley Especial Declarando Emergencia Fiscal y Estableciendo Plan
Integral de Estabilización Fiscal para Salvar el Crédito de Puerto
Rico".
"Entendemos que la imposición que prohibe competir es
discriminatoria", sostuvo el sábado la presidenta de la Asociación de
Maestros, Aida Díaz.
"Esas plazas ya están comprometidas. Por eso
creemos que las convocatorias son pro forma. Ese es el mensaje que
envía la convocatoria", agregó.
Díaz aseguró que entre el
personal despedido por el Departamento de Educación como resultado de
la Ley 7 hay gente sobrecualificada que pudiera realizar a la
perfección las labores que se señalan.
"Estamos exhortando a todo
el que cualifique a que solicite, de tal manera que podamos comprobar
que hay discrimen contra esas personas", indicó la líder magisterial.
Algunas
de las posiciones convocadas son subdirector regional de educación
especial, oficial de programas federales regional, subdirector regional
de asuntos académicos y subdirector regional de actividades
co-curriculares, entre otras.
Llamadas realizadas a la secretaria
auxiliar de Recursos Humanos del Departamento de Educación, Brenda
Virella Crespo, no fueron contestadas.
Por su parte, el
presidente de la Federación de Maestros, Rafael Feliciano, aclaró que
las convocatorias son para personal gerencial, pero catalogó como
"injusto" lo que está haciendo Educación.
Feliciano explicó que
como parte de los despidos, Educación desmanteló parte del programa que
manejaba fondos federales y luego se dio cuenta de que eso podía poner
en peligro dichos fondos.
"Sin embargo, a todas luces han puesto
una disposición discriminatoria. Eso demuestra que hay un elemento de
persecución política y que están tratando de compensar el error de
haber despedido a las personas que ya estaban adiestradas. El problema
es que no optan por revertir las cesantías sino contratar a otras
personas que no están adiestradas", opinó.