La gente ya está bromeando que es bueno que la Fundación Bill & Melinda Gates no esté cobrando admisión a su nuevo centro de visitantes
SEATTLE — La gente ya está bromeando que es bueno que la Fundación Bill & Melinda Gates no esté cobrando admisión a su nuevo centro de visitantes, el cual exhibe la filantropía multimillonaria de Bill Gates, no sus computadoras.
Pero la mayoría de la gente no sabe qué esperar del espacio público revestido de cristal ubicado frente a las nuevas oficinas centrales de la fundación caritativa más grande del mundo.
Aquellos que deciden atisbar a través de las ventanas o visitar su interior encontrarán exhibiciones que invitan a la reflexión e incluso algunas divertidas que alientan a los visitantes a enfocarse en las formas en que pueden contribuir para hacer que este mundo sea un sitio mejor.
El centro se inaugura el sábado en Seattle, justo a unos pasos de la Aguja Espacial y Proyecto de Experiencia Musical, dos de las mayores atracciones turísticas de la ciudad. Aunque no es exactamente un "museo de la filantropía", tampoco se trata simplemente de una promoción pública del trabajo de la Fundación Gates.
"Sabemos que existe interés y pasión por nuestro trabajo. No hemos tenido una manera de invitar al público a informarse sobre nuestra historia, sobre lo que hacemos y cómo nos asociamos con otros, y a pensar sobre lo que pueden hacer", dijo Martha Choe, directora administrativa de la fundación.
La Fundación Gates es una de un puñado de fundaciones caritativas grandes con edificios abiertos al público. Personal de la fundación visitó a otros varios grupos caritativos en busca de ideas para su museo, incluidos el Instituto Franklin, en Filadelfia; el Centro de Acción de los Cuerpos de Misericordia para Acabar con el Hambre en el Mundo, en Nueva York; y el Museo Odyssey de CDC Global Health, en Atlanta.
Pero los creadores del proyecto Gates al parecer también se inspiraron en centros de ciencia y museos infantiles modernos.
Bill y Melinda Gates pusieron su dinero propio para la construcción del nuevo campus de las oficinas centrales, incluido el centro de visitantes de 929 metros cuadrados (10.000 pies cuadrados).
La dotación de 33.500 millones de dólares de la Fundación Gates proviene mayormente de Bill y Melinda Gates, pero también incluye aproximadamente 8.000 millones de dólares donados por el multi millonario Warren Buffett. Hace unos pocos años, la fundación comenzó además a aceptar donaciones del público en general, pero señala que prefiere que la gente las realice directamente a las caridades que ésta apoya.
Gates enfoca la mayor parte de su dinero en combatir enfermedades como polio y malaria, en ayudar a agricultores pobres a ser más productivos y a mejorar la educación en Estados Unidos. Esos temas y sus complejas soluciones son exploradas en el centro de visitantes.
La fundación se mudó en junio a un escaparate arquitectónico en el centro de su ciudad de residencia. El proyecto entero, incluida oficina y espacio para reunión con capacidad para casi 1.000 personas, costó cerca de 500 millones de dólares.
Dentro del centro, los visitantes son recibidos por una sala llena de fotografías de la familia Gates, empleados de la fundación y gente de todo el mundo que se han beneficiado de su generosidad.
Las primeras galerías están enfocadas en los proyectos de la fundación, pero además los visitantes son invitados a sentarse ante una computadora para decir qué harían si tuvieran sus propios miles de millones de dólares para compartir. Esas ideas son mostradas sobre un muro, justo al lado de información sobre el trabajo real que está realizando la fundación. En otro punto, los visitantes pueden llevar sus propias fotografías para ser mostradas sobre una pared, de la misma forma y con el mismo tamaño en que son desplegadas las fotos del personal de la fundación y sus beneficiarios.
Los niños de todas las edades que se aburren en museos donde se puede mirar y leer, pero no tocar, verán de inmediato que éste es un lugar donde se alienta a utilizar las manos.
En una de las primeras galerías, un muro de bloques de madera con fechas sobre ellos pueden ser volteados para revelar fotografías y fragmentos de información. Existe un enorme globo de madera que es divertido girar, pero también funciona como un ratón de computadora para navegar por un mapa del mundo. Los niños pueden además saltarse las demostraciones interactivas y pasar directamente a la sala de diversión ubicada al final del pasillo. Allí encontrarán juegos y juguetes, y otras actividades manuales, incluidos algunos juegos para armar. ¿Quién lo sabe? Podrían terminar armando un invento que cambie el mundo.




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