Increíble historia de una madre sustituta que tomó una audaz decisión

Por: CNN

5/3/13 8:46 AM - Actualizado: 5/3/13 11:31 PM

Conozca la historia de una madre subrogada que tomó una audaz decisión cuando se le pidió que abortar el feto que ella llevaba en su vientre.

Las llamadas “madres de alquiler” o “subrogadas” pueden ayudar a traer alegría a las parejas que, de otra manera, no pueden tener hijos por su cuenta. Pero los acuerdos legales entre la madre que alquila en vientre y los padres biológicos pueden obligar a ambas partes a tomar decisiones difíciles y dolorosas.

Crystal Kelley estaba asustada cuando una pareja la contrató para ser una madre  sustituta o subrogada y llevar al  bebé de la pareja en su vientre.

El marido y mujer estaban emocionados. Finalmente, tendrían el hijo que tanto habían estado esperando.

“Ella dijo que oraría por una niña. ‘Quiero una niña’. Y tuvo una pequeña niña”, dijo Kelley.

“¿Era la niña que quería?”, se le pregunto a la mujer.

“No, no fue así”.

Un ultrasonido realizado a mitad del embarazo de Kelley mostró que la niña que crecía en su interior tenía defectos graves en su corazón, una anomalía en el cerebro y otros problemas médicos.

Los médicos del Hospital Hartford en Connecticut dijeron que tenía menos de un 25 por ciento de probabilidad de tener una vida normal. Los padres biológicos le pidieron a Kelly que tuviera un aborto.

“Me negué. Yo no podía hacerlo. Yo era la que estaba sintiendo sus patadas y sus movimientos. Yo sabía que tenía un espíritu de lucha y yo quería luchar por ella”, dijo Kelly.

Pero los padres biológicos le rogaron que se sometiera a un aborto. Genéticamente, era su bebé. Sólo que Kelly era quien lo llevaba.

“Me dijeron que no querían traer un bebé al mundo sólo para que sufriera; que yo debía tratar de ser como Dios, tener misericordia de la bebé y dejarla ir. Pero les dije que no era su decisión jugar a ser Dios”, acotó Kelly.

Kelly es una mujer de fuertes convicciones, pero ¿los traicionaría por el precio correcto? Era también una madre soltera y el dinero era escaso.

A través de la agencia de alquiler de vientres, los padres dijeron que le iban a pagarle $ 10,000 dólares para tener un aborto.

La mujer asegura que en un momento de debilidad les hizo una contraoferta de 15 mil dólares para considerarlo, pero los padres la rechazaron. Kelly aseguró que se arrepintió rápidamente de ese momento de debilidad.

Aseguró que en el fondo sabía que nunca podría abortar,  bajo ninguna circunstancia.

Una vez más, se encontraban en un callejón sin salida.

CNN se acercó a los padres. No respondieron a las repetidas llamadas o correos electrónicos.

Legalmente, ellos no podían forzar a Kelley a tener un aborto, pero le advirtieron que si tenía a la bebé se la darían al estado.

“Yo no voy a dejar que se convierta en uno de esos niños olvidados, con discapacidad, que se pierden en el sistema”, indicó la mujer.

Kelly tomó una decisión audaz: sin informar a los padres, salió secretamente del estado. Viajó embarazada a Michigan con sus hijos y con todo lo que podía llevar.

Y es que bajo la ley de Michigan, Kelly sería la madre del bebé.

Estaba tomando una decisión para un bebé que no era genéticamente suyo.

“No puedo decir cuántas personas me dijeron que yo era mala, que estaba equivocada, que debía hacerme un aborto, que iba a ser condenada al infierno”, manifestó.

Kelly pasó los últimos meses de su embarazo en Michigan y dio a luz en junio pasado. La niña ya tiene ocho meses de edad. Tiene labio paladar hendido, un oído deforme daño cerebral y problemas cardíacos. Necesitará varias cirugías riesgosas para sobrevivir, pero de muchas otras formas ella se desarrolla como cualquier otro bebé,  sonríe, balbucea y agarra los juguetes.

“Algunas personas te preguntarán  ¿por qué traer un niño a este mundo que sabes que va a tener grandes problemas médicos?, se le cuestionó  a Kelly.

“Yo les digo que no es justo que no les den la oportunidad de superarlos”.

¿Y si no logra caminar? ¿Y si ella no habla?, se le preguntó.

Todavía es una niña feliz que va a traer alegría a la vida de todo aquel que la conoce.

¿Cuando usted la ve ahora cómo se siente?

Me da mucha alegría y sé que cada cosa que hice valió la pena, sentenció Kelly.