LA PAZ — Una magistrada de la Corte Suprema de Justicia se
declaró en huelga de hambre en el congreso boliviano después de que la
Cámara de Diputados le inició una demanda de juicio de
responsabilidades y la suspendió del cargo por un presunto prevaricato.
"Sólo
me van a sacar muerta o a rastras (del Congreso), ¿qué se puede esperar
de una dictadura?", declaró a periodistas la magistrada Rosario Canedo
el jueves en la noche tras la decisión de la Cámara de Diputados,
controlado por el partido del presidente Evo Morales.
La acusación contra Canedo fue aprobada por 66 votos de 71 legisladores presentes.
Con
la suspensión de Canedo la Corte Suprema de Justicia quedó con seis de
doce jueces. El presidente de ese tribunal, Eddy Fernández, también fue
suspendido del cargo hace meses por retardación en la administración de
justicia.
Tanto Canedo como Fernández deben enfrentar el juicio
que será resuelto en el Senado que está bajo control de la oposición.
Disputas entre oficialistas y opositores evitaron hasta ahora iniciar
el proceso contra Fernández.
La oposición política y la propia
magistrada calificaron la acción del oficialismo como "abuso de poder".
Canedo anunció demandas ante organismos internacionales.
La
magistrada fue demandada por un fallo emitido el pasado año en favor de
los accionistas de un banco quebrado y en perjuicio del estado,
informaron diputados de la Comisión de Constitución que inició la
demanda.
La sesión de los diputados se prolongó por diez horas.
La
decisión ahondó la crisis del Poder Judicial derivada de una
confrontación con el Ejecutivo cuyas autoridades acusaron a los
magistrados de corrupción varias veces.
El Tribunal
Constitucional ha cesado en sus funciones hace más de un año tras la
renuncia de sus cinco miembros, varios de ellos acusaron de presiones
al Ejecutivo. El Consejo de la Judicatura también está casi paralizado
por acefalías.
La oposición acusó al gobierno de presionar a la
renuncia de los magistrados para sustituirlos por afines y así
controlar todos los hilos del poder.
El gobierno, a su vez, dijo
que varios de los magistrados actuales fueron designados por supuesto
favoritismo político en anteriores gobiernos. Muchas veces Morales dijo
en discursos que tenía el control del gobierno pero no de todo el poder.
Tradicionalmente,
en Bolivia el Poder Judicial ha sido vulnerable a las influencias de
los gobiernos de turno que han visto en ese órgano una extensión de su
propio poder.
Los magistrados eran designados por acuerdos
políticos en el Congreso, con la nueva Constitución serán elegidos por
voto ciudadano.