BOGOTA — Colombia mantendrá su "serenidad" y no caerá en
"provocaciones", afirmó el viernes el ministro de Defensa, Gabriel
Silva, tras calificar de "fantasiosas" argumentaciones de Venezuela
para destruir dos pequeños puentes artesanales sobre un río en la
frontera entre los dos países.
Por su parte, el vicecanciller de
Venezuela, Francisco Arias Cárdenas, ratificó que su país no "estaba
volando puentes" sino retirando "facilidades al narcotráfico" y que la
única forma de superar las tensiones, que dijo no eran entre Colombia y
Venezuela, sino entre Colombia y toda Sudamérica, era echando atrás un
convenio de cooperación militar firmado en octubre entre Bogotá y
Washington.
Las tensiones entre las dos naciones, surgidas tras
conocerse la negociación del acuerdo militar colombo-estadounidense,
tuvieron el jueves otro sobresalto después de que Venezuela confirmara
que desde su territorio, militares destruyeron dos pequeños puentes
peatonales artesanales en la frontera norte porque ambas estructuras
servían para el contrabando de combustible y paso de drogas.
No
se reportaron heridos, mientras imágenes de televisoras locales
mostraron las estructuras destruidas en el medio y caídas sobre las
aguas del río Táchira.
Colombia, a través de un comunicado de la
cancillería, calificó el acto como "agresivo" y que no correspondía con
"el proceder a través de los mecanismos diplomáticos".
"Estamos
preocupados la verdad, es un tema muy serio cuando se utilizan excusan
totalmente fantasiosas", dijo Silva a la radio Caracol al ser
consultado sobre la destrucción de los pasos y que aseguró servían para
el cruce de personas que viven o trabajan en uno u otro país.
Declinó
especificar si habría un reforzamiento de la presencia militar en la
frontera e indicó que "la obligación principal de un ministro de
Defensa es evitar a toda costa una guerra o una provocación".
"Por
eso no caemos en las provocaciones o en la guerra verbal, o en los
insultos, realmente un poco nos resbala, como se dice popularmente, lo
que puedan decir del lado venezolano", aseguró. La situación "nos exige
una actitud extremadamente serena como la que hemos demostrado y que
mantendremos... lo que sí no podemos aceptar es una agresión contra la
población o contra el territorio patrio y para eso los colombianos
estamos preparados", dijo.
Poco después, el vicecanciller
venezolano Arias destacó que en su gobierno "no estamos volando puentes
y se trata sencillamente de quitar un artificio hecho artesanalmente,
pero que se vino convirtiendo en esto: en una facilidad para el
narcotráfico".
La destrucción de los pasos buscaba, aseguró Arias
a radio Caracol, que el tránsito de personas y mercancías se diera
entonces por otros dos puentes, situados a unos 20 kilómetros de
distancia, que son cruces legales, con servicios de aduanas y
vigilancia por parte de agentes de los dos países.
Ratificó que
las tensiones de Caracas no eran con Bogotá, sino que era un problema
regional porque "insistir en esas bases americanas en Colombia tiene
que ver con la seguridad y la paz regional".
"Esta escalada de
diferencias, de esta situación de tensión no tiene que ver
sencillamente con lo que tradicionalmente podía ser un incidente de
frontera... no hay un conflicto entre Venezuela y Colombia para buscar
una intermediación, hay un conflicto o una situación entre Colombia y
América del Sur", dijo Arias.
Y la causa del problema "el fondo
son las bases, el echar atrás las bases...yo pienso que cambiaría las
cosas realmente", aseguró.