Sebastián Piñera es un acaudalado empresario derechista

SANTIAGO DE CHILE (AP) — Movido por un nuevo fuerte sismo fue el comienzo del gobierno del nuevo presidente chileno Sebastián Piñera que reflejó de inmediato su personalidad inquieta y emprendedora.

Apenas concluyeron las breves y sobrias ceremonias oficiales, el presidente número 38 voló a una ciudad afectada por un nuevo terremoto y mostró el signo que le quiere dar a su gobierno: trabajo rápido y efectivo.

Durante 20 años el acaudalado empresario derechista Sebastián Piñera buscó la presidencia de Chile. Finalmente este jueves cristalizó su pretensión al jurar como nuevo presidente en reemplazo de la médico pediatra socialista Michelle Bachelet.

En el intertanto, además, Piñera consolidó una fortuna estimada en 2.000 millones de dólares gestada a fines de los años 70 y comienzos de los 80, en plena dictadura militar.

Sebastián Piñera Echenique, de 60 años, se convierte en el primer mandatario derechista en 52 años en ser electo por los chilenos. Y desplaza a una coalición de centroizquierda que tuvo a su última gobernante a la primera mujer en ser elegida y que, además, dejó el poder con una alta popularidad.

Aunque apoyó como generalísimo de su campaña presidencial en 1989 la candidatura presidencial del ministro de Hacienda Hernán Buchi, delfín del fallecido ex dictador Augusto Pinochet, Piñera se declaró contrario un año antes a la continuación en el poder del entonces jefe de estado chileno. Representa lo que algunos analistas describen como una derecha más liberal que se ha desentendido de la pasada dictadura criticando las violaciones a los derechos humanos durante el régimen de 16 años y medio de Pinochet.

Senador y más tarde presidente de Renovación Nacional, la dirigencia de ese partido le sirvió de plataforma para su aspiración presidencial, apoyado también en su fortuna personal. En 2006 superó en votación a su contrincante derechista Joaquín Lavín, quien ahora será su ministro de Educación, y enfrentó en segunda ronda a la socialista Michelle Bachelet, quien resultó electa.

"Se inicia un nuevo Chile", ha proclamado el nuevo mandatario, quien ha admitido muchos avances en estos 20 años, pero que critica el adormecimiento en que habrían caído los gobernantes desplazados.

Pero sus propósitos de acelerar el crecimiento económico, de crear un millón de empleos y de controlar la inseguridad y la delincuencia creciente se enfrentarán a las exigencias que le planteará a su gobierno de cuatro años la tarea de reconstrucción del país tras el devastador terremoto y tsunami del 27 de febrero. Su prioridad, según anticipó, será la reconstrucción y a ella dedicará sus mayores esfuerzos cambiando algunos de sus planes de gobierno.

Ingeniero comercial, padre de cuatro hijos, Piñera tiene un doctorado en la Universidad de Harvard. Hiperactivo, se le apodaba "La Locomotora" por su ímpetu para abordar todas las tareas que emprende. Así fue también como ha acumulado una gran fortuna que lo convierten tal vez en el hombre más rico de Chile. Ese es, sin embargo, uno de los flancos de ataque de sus críticos, que destacan lo que consideran su conflicto de intereses, que ha procurado a medias ir despejando al vender de la propiedad accionaria de la aerolínea LAN, aunque no se ha desprendido de otras empresas y de un canal de televisión.

Piñera es propietario además de una serie de empresas e incluso compró un importante paquete accionario de Colo Colo, el club más popular del país no obstante que era hincha de Universidad Católica.

Su difícil compromiso de crear un millón de empleos y de acelerar el crecimiento desde ya se ven difíciles de cumplir por la millonaria demanda de reconstrucción impuesta por el terremoto y tsunami. También la pretensión de doblar en diez años el ingreso per cápita de 12.000 dólares.