El presidente estadounidense, quien además es presidente honorario de la organización, rompió el silencio y señaló que se opone al discrimen en todas sus formas.

El presidente Barack Obama, presidente honorario de Boy Scouts de América, se opone a la política antigay de la organización juvenil, reveló hoy la Casa Blanca.

Obama había mantenido silencio luego que Boy Scouts reafirmara, el mes pasado, su norma de excluir a personas homosexuales y prohibir su participación como miembros y líderes.

Boy Scouts condujo, durante dos años, una revisión confidencial de la política y al final, decidió mantenerla. Durante tres semanas, la Casa Blanca no se expresó sobre la decisión.

Sin embargo, hoy la oficina de prensa dijo a Prensa Asociada que el presidente aprecia a Boy Scouts, pero se opone a la discriminación en todas sus formas, incluyendo la política antigay de la organización.

Por su parte, Boy Scouts manifestó que respeta la opinión de Obama y que cree que "gente buena" puede diferir sobre el asunto y, aún así, trabajar juntos para "lograr el bien común".

La decisión de mantener la política antigay ha sido objeto de campañas en protesta en Estados Unidos y otras partes del mundo.