El comentarista político Carlos Díaz Olivo hace un análisis sobra la multitudinaria marcha en contra de la opresión

- Abucheos frente a la sede del PNP

- Manifestantes llegan al Cuartel General

- Cerrada la Avenida Ponce de León

- Miles de personas abuchean a Luis Fortuño

 

SAN JUAN - Decenas de miles de participantes acudieron hasta tempranas horas de la tarde del domingo a la masiva marcha y manifestación en repudio a la opresión policiaca, en una actividad que fue catalogada por sus organizadores como “exitosa”.

 

El presidente del Colegio de Abogados, Arturo Hernández, quien estuvo a cargo de parte de la planificación del evento, aceptó que la manifestación llenó las expectativas.

“Ha sido totalmente exitosa esta actividad. Como nosotros habíamos dicho desde el principio, bastaba con uno, con quince, con 50, 500 o 5 mil, los que quisieran venir. Resulta que ahora ha podido venir tanta gente, que nos tiene satisfecho en ese sentido estamos muy alegres y contentos”, dijo Hernández.

“Esta es la puesta en pie del pueblo de Puerto Rico, más allá de los colores políticos para reclamar sus derechos y su dignidad respetada”.

Según el principal organizador del evento, la marcha logró reunir a más de 50 mil participantes, no debe quedarse como el único esfuerzo para repudiar las actuaciones de la presente administración.

“Vamos a organizarnos para mantenernos alertas y decir presente en los momentos históricos que sean importantes para demostrarles que el pueblo de Puerto Rico, más allá de colores políticos, va a estar presente haciendo el reclamo del respeto al derecho y a su dignidad”, apuntó.

Por su parte, el obispo metodista Juan Vera, quien encabezó la pasada manifestación en contra de los despidos, fue enfático al sostener que este evento “ha roto todas las expectativas” que se tenían, pues según señaló, la planificación del evento estuvo plagada de complicaciones de logística por la cantidad de participantes y de grupos sindicales, civiles y estudiantiles que dijeron presente.

“Creo que es un mensaje bien contundente, bien claro que el pueblo continúa dándole al gobierno. Tiene que haber un cambio. Aquí ha habido una expresión bien amplia de los más diversos sectores del país”, sostuvo el líder religioso.

La actividad es el segundo evento masivo que ocurre en repudio a la actual administración en menos de dos años. Bajo el mandato de Pedro Rosselló sólo hubo un evento de participación masiva, que fue la marcha en contra de la venta de la Telefónica en 1998.

Sobre esta comparación, el presidente del Partido Popular Democrático, Héctor Ferrer Ríos, sostuvo que “hay un gran malestar en el país por los que ellos están haciendo. Y si no comienzan a escuchar al país, sus días están contados. Le quedan dos años”.

Otro personaje que participó de la marchan como miembro del público, y sin hacer mucha publicidad, fue el ex gobernador Aníbal Acevedo Vilá, quien se solidarizó con el evento.  “El día en que ocurrieron los sucesos lamentables en el Capitolio, yo hice expresiones esa noche y dije que había llegado el momento en que el pueblo tenía que expresarse de las diversas formas legítimamente permite nuestra democracia. Estoy el día de hoy junto a mi esposa y mis dos hijos como otra familia puertorriqueña más que expresa su sentir contra un gobierno, que he descrito como “el gobierno de las tres i”, intransigencia, incompetencia e insensibilidad”.

Para Acevedo Vilá no hay una sola área de gestión pública en la que el país sienta que ha habido  progreso en los pasados dos años. Todo lo contrario. Ha habido retroceso y por encima de todo eso un gobierno altamente insensible.

El ex primer mandatario exhortó a la ciudadanía a continuar expresando su repudio a la actual administración antes de que lleguen las elecciones en el 2012.

El mensaje principal del evento estuvo a cargo de Betty Peña y su hija Elisa Ramos, quienes fueran fotografiadas por tres principales rotativos del país en momentos en que agentes de la Unidad de Operaciones Tácticas amenazaban con golpearlas, mientras se encontraban sentadas en el suelo en medio del motín del pasado 30 de julio frente al Capitolio.

Peña agradeció públicamente al iniciar su mensaje a la agente de la Policía que intervino para sacarlas del lugar sin que las golpeara el agente de la Fuerza de Choque que se disponía a agredirlas.

“Quiero agradecer a un ser humano muy especial, que se olvidó de su uniforme ese día y con su cuerpo impidió que la brutal embestida de la Policía arremetiera tan fuertemente contra nosotras como ellos tenían pensado. La agente que no es de la Fuerza de Choque, la agente González. Gente como ella es la que hace la gran diferencia en nuestro país”, expresó Peña.

Ambas mujeres sostuvieron que la motivación para participar del evento “es el deseo urgente del respeto a los derechos humanos”.

Por su parte, Elisa Ramos sostuvo que lo ocurrido frente al Capitolio “no fue solo un espectáculo bochornoso de brutalidad policiaca contra ciudadano, jóvenes, estudiantes y mujeres. Los que estábamos allí nos manifestábamos pacíficamente reclamando el derecho al uso de los espacios públicos y a la libertad de expresión”.

Ambas mujeres criticaron también las posturas del gobierno en temas como la educación, los despidos de empleados públicos y la calidad de los servicios al pueblo. Además criticaron las desigualdades entre hombres y mujeres, y la intromisión de la política en los colegios profesionales y la “ocupación” del Tribunal Supremo de Puerto Rico.

Las mujeres que desde la tarima dijeron que el gobierno actual le ha dado la espalda y ha incumplido sus promesas, pidieron la salida del superintendente de la Policía José Figueroa Sancha, el superintendente asociado José Rosa Carrasquillo y la desarticulación de la Unidad de Operaciones Tácticas de la Policía.

Por su parte, el coronel Leovigildo Vázquez confirmó que el evento transcurrió sin incidentes que lamentar y elogió el trabajo de los organizadores.

El evento coincidió con el natalicio del líder nacionalista Rafael Cancel Miranda y de Nelson Mandela.

Ni la Policía ni los organizadores se aventuraron a estimar cifras de los participantes que ocuparon todos los carriles de la avenida Roosevelt, desde el Correo General hasta el puente del expreso Las Américas.