SAN JUAN — Cuatro personas se encadenaron el martes a
pequeños postes ubicados en la calle que lleva hasta La Fortaleza, en
el primer acto de desobediencia civil de los sindicatos tras los
despidos de 16,970 empleados públicos el viernes.
Acompañados de
una decena de activistas sindicales, las cuatro miembros del Sindicato
Puertorriqueño de Trabajadores (SPT) se sentaron en la calle,
impidiendo la entrada y salida de automóviles de la Mansión Ejecutiva
por el portón de la Calle Fortaleza.
"La orden (de despidos)
expedida por la Junta de Reconstrucción Económica y Fiscal y refrendada
por Luis Fortuño, le cierra las puertas y lanza al desempleo a miles de
ciudadanos, padres y madres de familia, por lo que de manera simbólica
hoy le cerramos la entrada a su oficina al político que prometió que
solo despediría a 'a una persona' si llegaba a La Fortaleza", manifestó
el sindicato en una declaración escrita.
Según el SPT, la
manifestación es en reclamo de la suspensión de los despidos y la
derogación de la Ley 7 de emergencia fiscal que, entre otras cosas,
incluyó las cesantías.
"Con este acto hacemos un llamado a todos
los trabajadores despedidos, o sobrevivientes de la masacre laboral, a
sus familiares, amistades y gente de buena voluntad a que se
manifiesten en contra de este atropello", señaló.
"No es momento
de resignación ni de lamentos; no es hora de depresiones ni de
asustarnos; es tiempo de responder a la insensibilidad del gobierno...
con actos que reflejen la dignidad y la valentía de las y los
trabajadores puertorriqueños", añadió.
La manifestación surge
tras el gobierno despedir el viernes a 16,970 empleados públicos como
parte de un plan para atajar un déficit de 3,200 millones de dólares.