PONCE -- La directora del Archivo General de Puerto Rico, Karim Cardona, reveló el sábado que varios documentos históricos que fueron robados en el municipio de Arecibo en 1972 continúan desaparecidos y algunos de ellos son vendidos públicamente en pulgueros y ferias.

Entre los documentos robados y que siguen desaparecidos figuraban registros de esclavos y documentos judiciales del siglo 19.

"En la década de los setenta en Arecibo hubo un hurto de documentos. Un coleccionista de Arecibo los vendía en su tienda y otros documentos fueron vendidos a personas en el área metropolitana. Eso se investigó, pero no llegaron a radicar cargos porque las personas que se localizaron entregaron los mismos. Sin embargo, quedan por ahí documentos porque yo los he visto en venta", sentenció.

Cardona dijo que está impedida de obligar a quienes poseen, venden y compran estos documentos hurtados a entregarlos al Archivo General porque no existe una ley que así lo permita.

"Por ahí quedan esos documentos de registro de esclavos. Si va a las ferias, como yo lo he visto, va a ver registro de esclavos a la venta, de los que fueron hurtados en Arecibo en la década de los setenta. La ley, lamentablemente, no me da la potestad de recogerlos y traérmelos para el Archivo General", sostuvo.

La directora del Archivo General, donde se custodia la memoria histórica del país, dijo en entrevista con Católica Radio de Ponce que incluso hay venta de documentos, casi todos de la región de Arecibo.

"Nosotros hemos denunciado eso en varias ocasiones; incluso estamos trabajando un proyecto de ley para ver si, como en otros estados de los Estados Unidos, se castiga eso. Si se aprueba una ley tendrían que devolver esos documentos al Archivo. Hay gente que ha encontrado documentos tirados en los zafacones, pero yo no puedo ir y decirles que me los den porque la ley no me da esa potestad a mí", señaló.

Cardona explicó que cuando ocurrió este hurto el Archivo General de Puerto Rico hizo una campaña por todos los municipios para recoger documentos y así evitar robos adicionales.

Precisó que, conjuntamente con el Centro de Investigaciones Históricas de la Universidad de Puerto Rico, lograron recoger cerca de "5,000 pies cúbicos" de documentos importantes.

Admitió que hay que hacer investigaciones de "otras leyes" para poder manejar situaciones de posesión de documentos importantes en manos privadas que no fueron obtenidos mediante robo.

"Hay personas que me han dicho que tienen documentos que le fueron regalados por sus bisabuelos, pero esos documentos que les regaló su bisabuelo son de carácter público, y nosotros lo que queremos es una ley que permita recuperar eso. Hay que ver de qué forma eso se pone en la ley porque para los poseedores de los documentos eso es una cosa privada", apuntó.

La funcionaria no descartó que haya miles de documentos robados y en manos privadas que fueron heredados que debieran estar en el Archivo General.