Superintendente designada habla de sus prioridades

Por: Inter News Service

Actualizado: hace 11 días

La coronel Michelle Hernández presentó una ponencia en el Senado al iniciarse la evaluación de los nominados al gabinete del gobernador Ricardo Rosselló

Superintendente designada habla de sus prioridades Suministrada

San Juan, 10 ene (INS).- La designada superintendente de la Policía, Michelle Hernández, aseguró hoy que sus prioridades en la gestión que comienza estarán concentradas en un plan anticrimen ejecutado en conjunto con las agencias federales para el combatir el narcotráfico, al tiempo que anticipó que habrán cambios en los procesos de la uniformada. 

"Me enfocaré en las iniciativas expuestas en el Plan para Puerto Rico que incluyen nuestro plan anticrimen para combatir conjuntamente con nuestros compañeros federales y locales el narcotráfico, el tráfico ilegal de armas y el crimen organizado, creando un sistema de seguridad e inteligencia utilizando los sistemas de Información Tecnológica como NIBRS y sus diversas aplicaciones que apoyan a la base de datos y estadísticas”, sostuvo.  

Según la jefa policial, “la restructuración del Fusion Center servirá como centro de intercambio de información y desarrollo de inteligencia para combatir el crimen".

Durante la ponencia que presentó en el Senado, que consideró la designación hecha por el gobernador Ricardo Rosselló Nevares, la coronel dijo que el acuerdo para la Reforma Sostenible de la Policía requerirá cambios que incluyen la actualización de la Ley 53 de la Policía de Puerto Rico, en los procesos de ascensos y traslados, la continua reorganización de unidades (como el Negociado de Drogas y Narcóticos;) y la institucionalización de la Policía Comunitaria.

"El estudio de necesidades, bajo el Requerimiento 13 del Acuerdo para la Reforma Sostenible de la Policía de Puerto Rico, nos servirá de guía para prestar servicios profesionales garantizando la seguridad y salvaguardar los derechos humanos y civiles de los ciudadanos y visitantes de Puerto Rico", aseguró la designada.

Hernández habló durante su vista de confirmación rodeada de familiares, amigos, colegas de agencias federales, estatales y locales encargadas de hacer cumplir la ley y el orden, así como miembros de aliados en el área de seguridad pública.

Hernández nació y se crió en San Juan, Puerto Rico, después de vivir por tres años en San Lorenzo. Desde los cuatro años hasta que entró al Ejército de los Estados Unidos a los 18 años, vivió en Río Piedras. 

Se educó  hasta octavo grado en la Academia Nuestra Señora de la Providencia, Cupey Alto, e hizo su escuela superior en Robinson School, Santurce, graduándose como Valedictorian en el 1980. 

Durante su juventud en Puerto Rico fue parte del equipo nacional de nado sincronizado participando en varias competencias internacionales, como los Juegos Panamericanos de 1979.

En 1980, el entonces comisionado residente, Baltazar Corrada del Río, la nominó a la Academia Militar del Ejército de los Estados Unidos, mejor conocida como West Point, en el estado de Nueva York.  

En 1984, se graduó como la primera mujer puertorriqueña de la Academia Militar de West Point.  Además de su Bachillerato en Ciencias con concentración en los idiomas de ruso y alemán, obtuvo una Maestría en Administración de Empresas de la Universidad Nova Southeastern, una Maestría en Artes en Relaciones Internacionales de la Universidad de Troy, un doctorado en liderazgo organizacional y recientemente una Maestría en Artes en Educación de Adultos ambos de la Universidad de Phoenix.

Durante sus 30 años de servicio público en el Ejército de los Estados Unidos estuvo asignada a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y se desplazó a Bosnia, Kosovo, Kuwait (incluyendo Afganistán e Irak).  

Estuvo asignada al Comando Sur (SOUTHCOM) en la República de Panamá, donde trabajó con los sistemas de informática e inteligencia para combatir el narcotráfico. 

Trabajó en la Casa Blanca como oficial presidencial de Informática directamente para los presidentes Bill Clinton y para George W. Bush. 

También se desempeñó como Jefe de Estado Mayor, teniendo bajo su supervisión y administración 16,000 empleados (soldados, civiles y contratistas), la administración y gerencia de más de 1.2 billón de dólares. 

Se retiró del ejército de Estados Unidos en 2014, ejerciendo como comandante de Brigada del Centro Médico de Walter Reed (WTB) en Washington.

A su regreso a la Isla fue designada como asistente especial del superintendente de la Policía en aquel momento, James Tuller Cintrón, dirigiendo el Grupo de Iniciativas Estratégica.  

Después de cuatro meses, fue nombrada como la rectora de la Academia de la Policía, donde colaboró directamente con la elaboración y culminación de los Planes de Acción para el cumplimiento del Acuerdo para la Reforma Sostenible.