WASHINGTON (AP) — Los republicanos recibieron con frialdad la invitación que les hizo el presidente Barack Obama para analizar el plan de reformas a los servicios de salud, en lo que sería un debate bipartidista que sería transmitido por televisión a finales de este mes.
Esta invitación forma parte de los esfuerzos de la Casa Blanca por reanimar esa serie de reformas que se han estancado en el Congreso.
Los líderes republicanos de la Cámara de Representantes y del Senado dijeron que sus colegas demócratas deben archivar el largamente debatido plan de reformas a los servicios de salud, que estuvo a punto de ser aprobado hasta que los republicanos ganaron una elección especial el mes pasado para cubrir la vacante en el escaño de Massachusetts.
Ese resultado le arrebató a los demócratas la mayoría absoluta de 60 votos en el Senado, de 100 escaños, y con ello perdieron la posibilidad de superar las tácticas dilatorias de los republicanos.
La Casa Blanca afirmó que Obama, que ha convertido a esta reforma a los servicios de salud en su prioridad en la política interna, no tiene planes de comenzar otra vez desde el principio, pero está dispuesto a escuchar las ideas de los republicanos para poderle ofrecer un seguro médico a millones de estadounidenses, así como discutir otros aspectos de los programas de salud.
Los republicanos indicaron que tienen pocos incentivos para cooperar con Obama en torno al tema de los servicios de salud, pues ganaron el escaño de Massachusetts haciendo campaña en contra de los planes de Obama y esperan utilizar el asunto con el fin de obtener grandes ganancias en las elecciones para renovar al Congreso en noviembre.
El representante Darrell Issa, el republicano de mayor influencia en la Comisión de Vigilancia y de Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, afirmó el lunes que la primera pregunta para Obama sería: "¿Mintió usted en cuanto a avanzar en las reformas contra las malas prácticas médicas?".
Se refería a los comentarios previos que hizo el mandatario en torno a una posible reducción de las demandas a los doctores por negligencia, lo cual no está incluido en las iniciativas de salud que fueron aprobadas por los demócratas de ambas cámaras en diciembre.