SAN JUAN — Una falla en el sistema de seguridad de uno de
los tanques de la Caribbean Petroleum Corp. (Capeco) impidió que los
empleados de la antigua refinería se percataran de la emergencia a
tiempo para evitar el monumental incendio que destruyó de 21 sus 40
tanques de almacenaje de combustible.
Los hallazgos preliminares
de una investigación de la Junta de Seguridad Química de los Estados
Unidos (CSB, en inglés) apuntan a que la noche de la explosión un
tanque fue colmado de gasolina pero los trabajadores no se dieron
cuenta debido a que el sistema que controla el nivel de combustible no
funcionaba apropiadamente.
Jeffrey Wanko, ingeniero químico a
cargo de la pesquisa, explicó que a medida que se derramaba la gasolina
del tanque se evaporizaba y se estima que la nube de vapor se pudo
haber extendido alrededor de 2,000 metros de diámetro en las
instalaciones de Capeco.
"El llenar un tanque sin un sistema de
control de nivel que funcione es el tipo de actividad que la CSB
examinará muy de cerca", dijo Wanko en conferencia de prensa.
"La
investigación de la CSB examinará las operaciones particulares de
Caribbean Petroleum, pero también se fijará en las reglamentaciones y
las prácticas que componen toda la industria en general con el
propósito de mejorar las medidas de seguridad en este tipo de
facilidades (sic)", añadió.
Por su parte, William Wright, miembro
de la Junta, aclaró que la investigación no busca adjudicar
responsabilidades en el incidente.
"Eso no es lo que hacemos, vemos los datos y le decimos a la gente lo que pasó", sostuvo.
La
CSB no emite emplazamientos o multas, sino que hace recomendaciones en
el área de seguridad a empresas, organizaciones industriales, grupos
laborales y agencias reguladoras como la Agencia Federal de Protección
Ambiental (FEMA, en inglés).