ATLANTA — Cuando comenzó el programa de vacunación contra
la gripe porcina en el país a principios de octubre, funcionarios del
sector salud pronosticaron que sería "desordenado", y estaban en lo
correcto.
El programa ha estado plagado de problemas y falta de información:
—
Los funcionarios de salud no han sabido pronosticar cuándo y cuántas
vacunas debían estar disponibles. Sólo aproximadamente 44 millones de
dosis se han embarcado hasta ahora. Inicialmente, las autoridades
dijeron que más de tres veces esa cantidad estaría disponible en este
momento.
— En ocasiones los embarques de vacunas han sido
totalmente desproporcionados. Por ejemplo, pequeños condados de
Illinois y California han recibido la misma cantidad que distritos
siete veces más poblados.
— Funcionarios de salud han manifestado
que la gente con mayor riesgo de complicaciones por gripe porcina debía
ser la primera en ser vacunada, pero no han intentado asegurarse que
esto ocurra.
— Y, a pesar del compromiso de que serían
transparentes respecto al programa de vacunación, algunos funcionarios
de salud se han negado a revelar a dónde están yendo todas esas dosis,
y han demorado en emitir los anuncios de servicio público dirigidos a
la gente que debe presentarse a recibir la vacuna. Además, muchos
estados están siendo lentos para establecer sitios en internet que
anuncien los sitios de vacunación.
Para ser justos, dicen
funcionarios de salud, el gobierno merece reconocimiento por un
esfuerzo sobrehumano para desarrollar y distribuir una vacuna efectiva
y segura contra un virus mortal que fue identificado apenas hace siete
meses.
"Se tiene una enfermedad completamente nueva que fue
identificada en abril. Para octubre, se tiene una vacuna para ella.
Desde cualquier punto de vista, es un milagro", dijo la doctora Diane
Helentjaris, directora de la oficina que maneja la respuesta a la gripe
porcina del Departamento de Salud de Virginia.
Pero las quejas se
han ido acumulando, con legisladores realizando audiencias esta semana
en Washington y otros lugares, presionando por explicaciones.
"Me
siguen llegando llamadas preguntando '¿Por qué no puedo recibir la
vacuna?''', dijo Andrea Stillman, senadora estatal de Connecticut,
hablando en una audiencia el miércoles en Hartford.
Señaló
reportes de distribución desigual dentro de su estado, y sobre lugares
donde pacientes vulnerables no pueden obtener la vacuna. "Obviamente
estamos muy frustrados en el sureste de Connecticut", enfatizó.
La
gente también está frustrada en otros sitios, señaló la senadora
republicana Susan Collins. En una audiencia el martes en Washington se
quejó de "estratos de información equívoca y error de comunicación".
Arthur
Caplan, director del Centro de Bioética de la Universidad de
Pensilvania, dijo que los funcionarios de salud debían haber hecho más
para asegurar que las dosis limitadas lleguen a la gente que corre más
riesgo por el virus. Y señaló que debían ser más duros con enfermeras y
otros trabajadores del sector salud que han puesto en riesgo a sus
pacientes al rechazar aplicarse la vacuna.
"No está funcionando para nada bien", enfatizó Caplan.
En
su defensa, funcionarios los Centros de Control y Prevención de
Enfermedades han dicho que el punto principal es la insuficiencia de
vacunas por parte de los fabricantes, algo que está fuera de su
control, y han agregado que las autoridades de salud están haciendo las
cosas lo mejor que pueden.
___
Los periodistas de la AP
Zinie Chen Sampson en Richmond, Virginia; y Susan Haigh en Hartford,
Connecticut, contribuyeron a este reporte.