Entre más cesáreas, mayores peligros en el siguiente embarazo

WASHINGTON (AP) — Muchas embarazadas que desean evitar una segunda cesárea no pueden decidir al respecto, dijo el miércoles un grupo de especialistas del gobierno estadounidense que instaron a los médicos a revisar las políticas creadas tras demandas legales que prácticamente limitan las posibilidades de las madres.

Las cesáreas pueden salvar vidas pero implican ciertos riesgos. Entre más cesáreas tiene una mujer, enfrenta mayores peligros en su siguiente embarazo como irregularidades de la placenta o hemorragias.

Hace 15 años casi tres de cada 10 mujeres que habían tenido una cesárea podían tener a su segundo bebé de forma vaginal.

Ahora, la proporción se ha reducido a una de cada 10, en parte porque los hospitales y la mitad de los doctores impiden que las mujeres intenten un parto vaginal después de una cesárea, según un grupo de especialistas de los Institutos Nacionales de Salud (NIH por sus siglas en inglés).

Sin embargo, los partos vaginales continúan siendo una alternativa segura para las mujeres adecuadas y cuando lo intentan entre el 60% y el 80% de las veces logran tener a sus bebés de esa forma, dijo el grupo. Los especialistas instaron a los médicos a presentar una perspectiva imparcial a las futuras madres para que puedan decidir por ellas mismas.

"Creemos que muchas mujeres deberían tener una oportunidad para intentarlo", dijo la integrante del grupo y obstetra de Delaware Nancy Frances Petit, de los Servicios Uniformados de Salud de Estados Unidos.

En total, casi un tercio de los alumbramientos en Estados Unidos son por cesárea, lo que representa la mayor cifra histórica.

En cuanto a las mujeres que han tenido una cesárea y realizan un parto vaginal existe el riesgo de sufrir una rotura uterina, aunque según estudios de la década de 1980 en Estados Unidos es de menos de 1%.

En realidad la salud no es el único motivo para negar los partos vaginales a mujeres que tuvieron cesáreas, sino también el temor a las demandas, dijo el grupo del NIH, pues aunque la rotura del útero ocurre en pocas ocasiones, puede llevar a juicios contra los médicos.

A pesar de todos los riesgos, los especialistas del NIH destacaron la importancia de permitir que las mujeres decidan.

"Hay muchas cosas que no sabemos sobre cuáles mujeres podrán tener un parto vaginal sin complicaciones tras una cesárea pero creemos que es esencial que las preferencias de las mujeres se respeten durante el proceso de toma de decisiones", dijo Cunningham.