CIUDAD DEL VATICANO (AP) — El Vaticano llevará a juicio al expresidente y al tesorero de su hospital pediátrico, acusados de desviar casi medio millón de euros en donaciones al hospital para financiar amplias reformas de la casa a la que se retiró el ex número dos del Vaticano.

Se trata de un nuevo escándalo financiero para el papa Francisco, que intenta acabar con siglos de turbios negocios en la ciudad estado más pequeña del mundo.

Una reciente investigación de Associated Press desveló una pesquisa secreta del Vaticano en 2014 que descubrió que durante una dirección anterior, el hospital infantil se había “centrado más en los beneficios” que en la atención a los pacientes.

El juicio que comienza el martes ha mostrado en qué se gastó parte de ese dinero” el expresidente del hospital Giuseppe Profiti ha admitido que utilizó el dinero para renovar el ático del cardenal, aunque lo describió como una inversión.