La madre de cuatro niños entre uno y 11 años asesinados en Orlando, Florida, es de ascendencia boricua, según se dio a conocer.

Ciara, como se identificó a la mujer, había tenido una situación de violencia doméstica con su pareja cuando las autoridades llegaron. Pero el hombre, identificado como Gary Lindsey, se atrincheró con los niños en el apartamento que ambos compartían.

Luego de más de 24 horas de negociación, este sujeto asesinó a Iraya de 12 años, Lillia de 10, Aidan de 6, y Dove de tan solo un añito.

Una firma de abogados de Orlando está ayudando a esta madre de padres puertorriqueños y criada en la isla, a recaudar fondos para el sepelio de los menores.