ADJUNTAS – El costo por kilovatio-hora que actualmente pagan los consumidores de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) podría elevarse, si la corporación pública implementa su plan de utilizar el suplido de gas natural asignado a la generatriz Costa Sur con el fin de tener “un poquito de gas para poner a funcionar el gasoducto”.

Según los miembros de la Comisión Técnica y Científica de Casa Pueblo de Adjuntas, entre ellos el ingeniero electricista y profesor de la UPR en Mayagüez, Gerson Beauchamp, el gasoducto conllevaría además un costo de 97 millones de dólares anuales, mientras se liquida la deuda a emitirse a 30 años, con lo cual los abonados estarían pagando al cabo de ese periodo 2,910 millones de dólares.

Arturo Massol Deyá, miembro de la Comisión, expuso en un comunicado de prensa que dicha suma evidencia que el gasoducto, cuyos costos oficiales de construcción ascienden hoy a 800 millones de dólares, podría costar más de tres veces de lo que el gobernador Luis Fortuño y funcionarios de la AEE están dispuestos a admitir públicamente.

Así pues, calcó que los 97 millones de dólares anuales por el funcionamiento del gasoducto estarían divididos en 60 millones de dólares para el pago de la deuda principal, intereses y la cuenta de reserva de la deuda, 11 millones de dólares de deuda para convertir las plantas a gas natural, 16 millones de dólares de mantenimiento y 10 millones de dólares en peaje a EcoEléctrica.

La Comisión utilizó como argumento conservador que todas las operaciones de la AEE marcharían a la perfección y que las plantas funcionarían con gas natural a un 85 por ciento de su capacidad los 365 días del año.

Sin embargo, destacaron que los ensayos de la AEE en Guayanilla con la generatriz Costa Sur dejaron mucho que desear en torno al funcionamiento óptimo y la producción de ahorros proyectados. En el caso de Costa Sur, el gobierno proyectó ahorros de 113 millones de dólares anuales por su conversión al gas natural, pero recientemente el ingeniero José Ortiz, presidente de la Junta de Gobierno, aceptó públicamente que el ahorro estimado será de apenas 40 millones de dólares.

Beauchamp, por su parte, considera que “el cuento de desvestir un santo para vestir otro sería atroz en el caso de Costa Sur y el gasoducto del norte debido a que la AEE podría tener un déficit de hasta 17 millones de dólares anuales, lo que significaría un aumento de 0.15 centavo por kilovatio-hora en la factura de todos los abonados”.

“Las termoeléctricas del norte son instalaciones diseñadas para operar con petróleo y que serán igualmente modificadas para operar con gas natural. Esto causará una eficiencia significativamente inferior a EcoEléctrica, lo que podría aumentar el costo del kilovatio-hora, además de perderse el ahorro estimado de 40 millones de dólares en esa generatriz que no requiere emitir nueva deuda en la AEE. Aun así, Costa Sur operaría “a medio posillo”, un 50 por ciento, porque no hay gas suficiente desde EcoEléctrica para que opere a capacidad”, alertó. Esta limitación de EcoEléctrica para servir gas natural a Costa Sur confirma que no hay gas para Vía Verde.

Por su parte, Massol Deyá advirtió que quitarle el gas a Costa Sur es un engaño y una decisión administrativa irresponsable que obligaría a la AEE a emitir bonos a 30 años, lo que la dejaría sin “equity”.

“Emitir esta deuda deja en cero la capacidad prestataria de la AEE para asuntos necesarios o emergencias que se presenten en el sistema eléctrico del país”, sostuvo el líder de Casa Pueblo, organización que se opone al gasoducto.

Agregó que el gasoducto implica derrochar 800 millones de dólares en un año para beneficiar el bolsillo de unos pocos, al tiempo que lo catalogó como un pillaje a corto plazo.  Dijo también que significaría ponerle un gravamen al ajuste por combustible que estarán pagando las futuras generaciones sin que esta inversión redunde en beneficio alguno para el país.

“Se institucionalizaría el pillaje en la factura como ha ocurrido hasta ahora. ¿Por qué pagamos 25 centavos por kilovatio-hr? Es por deuda real y necesaria de la AEE, sí, pero también por la suma de malas decisiones en el pasado, por los bonos de sus ejecutivos y todas las ineficiencias de la Autoridad”, expresó.

De otro lado, Beauchamp recordó que las barcazas podrían financiarse sin emitir nueva deuda de bonos, según la propia AEE.

Mientras, Massol Deyá adelantó que “el endeudamiento de la AEE provocará además una versión de la Ley 7 dentro de la Autoridad. Sin duda alguna habrán más despidos, que vendrán a agravar la crisis económica existente. Nuestra oposición al gasoducto se trata de salvar los bosques, las aguas, la seguridad de 200,000 personas, a los trabajadores y a la propia AEE”.

La organización Casa Pueblo junto a decenas de organizaciones comunitarias se encuentra en preparativos para anunciarle al País la semana entrante el curso de acción que tomará con el fin de provocar el retiro de la solicitud de permiso por parte del gobierno ante el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos.