El gobernador Ricardo Rosselló Nevares llamó a la ciudadanía a no bajar la guardia ante el paso de la onda tropical Beryl,  y advirtió que “esto no es una simple lluvia. Es un evento que traerá consigo viento y ráfagas que pueden ser potencialmente peligrosas. No se puede bajar la guardia”.

El mandatario informó que se mantiene inalterable el estado de emergencia y la decisión de suspender las labores mañana de los empleados públicos. “Asumo la responsabilidad. Estoy velando por el bienestar de los puertorriqueños, y me sostengo en mi decisión”, afirmó respecto de quienes critican y afirman que las medidas son exageradas.

“Mientras Beryl pase por la isla, estaremos bien pendientes. Está derivando hacia una onda fuerte, pero todavía existe amenaza para Puerto Rico, incluyendo inundaciones repentinas y con vientos de hasta 50 millas por hora. Se prevé que será principalmente lluvia y que impactará especialmente fuerte a algunas áreas, como la zona de la montaña y el sur”, dijo Rosselló Nevares.

Informó que el COE ya se encuentra abierto y que se ha solicitado la apertura de 24 refugios a través de la isla.

En cuanto al sistema eléctrico, opinó que “está más frágil después del paso de María, pero esperamos que las ráfagas en la montaña no afecten la transmisión de electricidad. Hay un nivel de incertidumbre, pero esperamos que no haya mayor devastación”.

Dijo que “se ha estado trabajando en la prevención, con postes más duros que los que estaban antes de María, pero en lo sucesivo aspiramos a un sistema más robusto y más efectivo”.