El personal docente del Sistema de Bibliotecas del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR-RP) aprobó de forma unánime una resolución denunciando serios recortes de presupuesto que afectarán los servicios que ofrecen a estudiantes y la comunidad universitaria.
Para este año fiscal 2021-2022, la administración de la UPR redujo en un 60% el presupuesto asignado al Sistema de Bibliotecas para la adquisición de material y recursos de información, tanto impreso como electrónico, en comparación con el presupuesto del pasado año.
Esta drástica reducción resultará en la cancelación de cerca de 655 títulos de revistas electrónicas, 292 títulos de revistas impresas e imposibilita la compra de libros y publicaciones seriadas en ambos formatos, denunciaron los docentes en la resolución. Señalan que esto no permitirá que se puedan adquirir revistas académicas y profesionales que son medulares para los programas que ofrece el Recinto de Río Piedras.
El documento además destaca que el presupuesto asignado para la compra de libros se redujo a $0.00.
Los recortes también impedirán el reclutamiento de personal cualificado, afectando adversamente los servicios, se asegura en la resolución.
El personal docente señaló que la drástica baja en el presupuesto “es inaceptable”, y exigen que se les asigne “de inmediato un presupuesto recurrente, cónsono con la misión y metas de un recinto con alta actividad de investigación”.
Actualmente la UPR-RP inicia el año académico 2021-2022 con un total de 13,339 estudiantes entre programas subgraduados y graduados.
“El Sistema de Bibliotecas es medular a la gestión de aprendizaje, enseñanza, investigación, labor creativa y servicio del Recinto, integrando tecnologías de información y comunicación que propician el acceso eficiente y efectivo a recursos de información pertinentes al currículo y a la investigación”, reza la resolución.
La resolución fue enviada a la presidencia de la UPR, la Junta de Gobierno de la institución, así como a distintas comisiones en Cámara de Representantes y el Senado que atienden los temas de educación.
El capítulo de Puerto Rico de la Asociación de Bibliotecas Universitarias, de Investigación e Institucionales del Caribe (ACURIL) se solidarizó con los reclamos de los docentes.
Vea el documento: