El jefe de fiscales, Obdulio Meléndez, confirmó hoy que Ana Cacho sigue siendo sospechosa del asesinato de su hijo, Lorenzo González, y que hay evidencia en su contra para demostrarlo. En entrevisra radial con WKAQ 580, Meléndez explicó que a pesar de que tienen evidencia el caso no está maduro como para presentarlo y mantenerlo fuera de toda duda razonable, y que no lo hará por presión de nadie. "Lo vamos a someter cuando estemos preparados", añadió Meléndez. El funcionario indicó además que Cacho usó drogas y que ya mintió una vez al FBI cuando dijo el verano pasado que no había tenido relaciones sexuales ni había usado drogas el día del asesinato del niño Lorenzo.

Momentos antes en la misma emisora radial, Ana Cacho dijo que ella estaba durmiendo cuando su hijo fue asesinado. Cacho negó todas las acusaciones que se han hecho en su contra indicando que el Estado la ha criminalizado desde el primer día. Sobre la fiscal Wanda Casiano, la madre de Lorenzo indicó que desde el primer día lo que hizo fue insultarla en lugar de tratar de indagar sobre lo que pasó el 9 de marzo del 2010.

A una semana de cumplirse un año del asesinato de Lorenzo, su madre explicó que la persona que entró a su casa lo hizo por la puerta de la sala. De la misma forma, Cacho negó una vez más haber usado drogas o haber estado con un hombre en su habitación.

Meléndez dijo que esta entrevista de Cacho es parte de una campaña de medios para manipular a los testigos días antes que se cumpla un año de la muerte del niño.

 

Por la calle del medio Departamento de Justicia contra Ana Cacho

SAN JUAN - El fiscal general de Puerto Rico, Obdulio Meléndez, aseguró el miércoles que el Departamento de Justicia cuenta con evidencia que incrimina a Ana Cacho en el asesinato de su hijo Lorenzo González Cacho el 9 de marzo de 2010, pero no someterán cargos hasta que cuenten con pruebas más allaá de duda razonable.

“Nosotros tenemos evidencia contra ella. Lo que pasa es que como ha dicho el secretario (de Justicia, Guillermo Somoza Colombani) en muchas ocasiones, el caso no está maduro para someterse”, expresó Meléndez en entrevista radial (WKAQ).

El Fiscal General dejó claro que no actuarán por presiones de nadie, sino que esperarán el tiempo necesario para contar con evidencia necesaria para sostener el caso.

“Nosotros no podemos actuar bajo presiones de nadie.  Este caso es muy importante, para nosotros someterlo con prueba que no podamos probarlo más allá de duda razonable, porque después los culpables son los fiscales porque hicieron una investigación deficiente y porque sometieron el caso por presiones.  Nadie nos va a presionar, lo vamos a someter cuando estemos preparados”, reiteró Meléndez, quien agregó que es la posición del Secretario, del Departamento y del la Fiscalía General.

El funcionario señaló que por eso la familia Cacho se ha dedicado a realizar entrevistas en los medios de comunicación para tratar de influencias a testigos que han comparecido a la fiscalía y para mover la opinión pública a una semana del aniversario del asesinato.

Sin embargo, no quiso contestar categóricamente si Ana Cacho sabe quién mató a su hijo.  “Yo te digo que ella estaba allí y nosotros tenemos prueba que la incriminan en el delito que estamos investigando”, indicó a preguntas.

Así las cosas, destacó que Cacho tuvo que llamar al FBI el 28 de junio para reconocer que mintió en la entrevista que se le había realizado el 10 de junio cuando negó que tomó alcohol y que tuvo relaciones sexuales la noche del crimen.

Por su parte, Ana Cacho negó que hubiera matado a su hijo el 9 de marzo de 2010 y aseguró que si supiera quién lo hizo, lo hubiera dicho desde el primer momento. Además, indicó que no tenía problemas con ninguna persona, excepto con el padre de sus hijos.

“Con la única persona con quien yo tenía problemas era con el papá de mis hijos y era por nuestro divorcio. Más allá de él yo no tenía problemas con nadie. Al contrario, mis hijos y yo no teníamos problemas con nadie”, indicó a la misma emisora radial.

De igual forma, aseguró que es una buena madre, aunque hayan matado a su hijo bajo su custodia. “Yo estaba durmiendo, yo acosté mis hijos a dormir, yo estaba dormida. Cuantas personas no se le meten en la casa y no se dan cuenta”, afirmó.

Entretanto, negó que estuviera drogada al momento del crimen o que sea usuaria de cualquier tipo de sustancia controlada, y no quiso responder si había sostenido relaciones sexuales la noche de los hechos.

“Yo le traje mi prueba de dopaje de pelo. […] El Estado me pidió una prueba de dopaje de pelo el día 17 de marzo, ocho días después de la muerte de mi hijo”, dijo.