San Juan - Ya no resuenan las bombas en Vieques, que mañana, miércoles, celebra los diez años del fin de las prácticas militares de la Marina de Guerra de Estados Unidos en la isla municipio puertorriqueña de cerca de nueve mil habitantes y ubicada al sureste de Puerto Rico.

Los residentes de la también llamada isla Nena (bautizada así por el poeta boricua Luis Llorens Torres) de 33 kilómetros de largo y poco más de siete de ancho, ya no tienen que escuchar los constantes bombardeos de la armada estadounidense, aunque sí deben afrontar lo que dejaron 60 años de ejercicios bélicos: graves problemas ambientales y de salud.

Ya no resuenan las bombas en Vieques -palabra taína que significa “Tierra pequeña”- porque el 1 de mayo de 2003 el entonces presidente George W. Bush ordenó la salida de la Marina de Guerra de EEUU y las heridas se fueron cerrando, aunque las cicatrices persisten.

Colonizada por franceses, ingleses, españoles y estadounidenses (tras la guerra Hispanoamericana y luego de firmarse el tratado de París, Puerto Rico y la isla municipio quedó en poder de los EEUU), Vieques se transformó en una base militar en los años cuarenta.

Debieron transcurrir 60 años, innumerables protestas y sobre todo una muerte, la del guardia de seguridad viequense David Sanes, el 19 de abril de 1999 (muerto en un puesto de observación de la Marina tras caer por error un proyectil lanzado desde un avión de combate F-18, que dejó también cuatro heridos), para que se iniciara un movimiento masivo.

El movimiento, transversal, incluyó la desobediencia civil: solo en mayo de 2000 fueron detenidas cerca de 200 personas por las autoridades federales, pero las protestas que terminaron con la salida de ese cuerpo armado de la isla Nena conllevaron el arresto de unos 1,700 manifestantes y de esa cifra la mitad, aproximadamente, fue sentenciada a prisión.

Uno de los principales protagonistas en el movimiento de la desobediencia civil durante esta etapa fue José “Che” Paralitici, quien para ese entonces era portavoz de la organización “Todo Puerto Rico con Vieques” y hoy es miembro del Movimiento Unión Soberanista (MUS).

El político relató que desde la salida de la Marina “se ha alcanzado mucho, ya que, primero, se ha logrado que no haya ejercicios militares en Vieques”

“Significa que no hay bombas cayendo allí, que no hay aviones sobrevolando por aire y agua, que no hay barcos llegando, y en ese aspecto es importantísimo. Ya no hay ejercicios militares, contaminación y ruido, así que eso fue un éxito rotundo, que se logró. Eso fue una gran victoria”, dijo en entrevista a la agencia Inter News Service (INS) sobre lo que significó la salida de la marina de EEUU de la isla Nena.

A pesar de que ya no retumban las bombas en Vieques, las consecuencias y los efectos de los ejercicios militares por más de 50 años provocó problemas de salud entre los residentes, así como también una crisis en el ambiente.

Roberto Rabin, portavoz del Comité Pro Rescate y Desarrollo de Vieques -quien participó activamente en la lucha por Vieques y fue arrestado tres veces por desobediencia civil y encarcelado por seis meses-, destacó que hasta el momento el gobierno no ha brindado servicios médicos a “nuestra gente que sufre del cáncer y otras enfermedades productos de los tóxicos”.

“El gobierno de Puerto Rico debe estar prestando servicios médicos en Vieques continuamente con especialistas. Los trabajos y especialistas que se han llevado a cabo han sido por iniciativa comunitaria, pero el gobierno no ha hecho nada para ayudar a la salud. El nuevo gobierno ha hecho varias promesas, hasta el momento no hay nada concreto”, dijo a INS.

Rabin, quien llegó a la isla en 1981 desde el estado de Massachusetts, Estados Unidos, ha colaborado a la causa viequense en distintas formas, primero como maestro de historia y luego como director del Museo Fuerte Conde de Mirasol para el Instituto de Cultura Puertorriqueño (ICP).

A pesar de que el gobernador Alejandro García Padilla y el comisionado residente Pedro Pierluisi han expresado que comenzarán esfuerzos para la limpieza y descontaminación de los terrenos en la isla municipio, Rabin afirmó que “no podemos confiar en los políticos, porque la historia no lo permite”.

“El gobierno ha estado silente, no ha hecho ninguna exigencia significativa (a Estados Unidos), solamente unos comentarios esporádicos en estos diez años sobre el tema de la descontaminación y usualmente reacciona el gobierno cuando el pueblo hace denuncias”, dijo sobre las medidas del gobierno ante la necesidad de limpieza en Vieques.

Visitas por parte de agencias como la Junta de Calidad Ambiental (JCA), el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) y la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA, siglas en inglés) han reconocido e identificado los problemas de salud que enfrenta la población, así como la crisis ambiental en los cuerpos marítimos y los terrenos de la isla municipio.

Estudios realizados por el Departamento de Salud entre 1999 y 2009 concluyen que los viequenses tienen un 20 por ciento de mayor riesgo de morir de cáncer que quienes habitan en Puerto Rico, así como una incidencia mayor de enfermedades del corazón (ocho por ciento), hipertensión (diez por ciento).

Además, los viequenses tienen un promedio de mercurio en sangre 6.3 veces mayor que el resto de la población y lo mismo sucede con el promedio de arsénico (cuatro veces) y de uranio (20 veces), en tanto que la problemática ambiental también es aguda, lo que, por ejemplo, ha implicado una baja en la pesca de hasta 90 por ciento en los últimos diez años.

De acuerdo a estadísticas del Laboratorio de Investigaciones Pesqueras del DRNA, entre 2002 y 2004 el promedio de libra de pesca en Vieques era de 165,430, mientras que de 2007 a 2011 fue de solo 15,581.

Pese a que el área de tiro fue transferida al Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EEUU (FWS, siglas en inglés) e incluida en la Lista de Prioridad Nacional de la EPA, “se han tardado demasiado tiempo (en limpiar), tenemos que exigir que limpien y descontaminen, y que cambien el sistema como lo están haciendo ahora”, sostuvo Rabin a INS.

“Yo creo que los militares no tienen ningún interés en limpiar, tienen interés solamente en sacar dinero para las corporaciones grandes”, añadió.

En ese sentido, el líder comunitario espera que las actividades que conmemoran los diez años de la salida de la marina estadounidense de Vieques, pueda “animar e inspirar a que se reorganice la comunidad, las personas experimentadas en la lucha y nuevas generaciones para continuar con la lucha de la descontaminación, la devolución de las tierras, de las desmilitarización completa y un desarrollo sostenible en manos viequenses”.

Sobre el movimiento que significó el retiro de la Marina de la isla Nena, Paralitici recordó que “queda demostrado que la causa fue más allá de ideologías, de partidos políticos, de creencias religiosas y particulares, de edades, de profesiones, de situaciones económicas, todo el mundo se unió. Y esa fue la gran alegría de la aportación que hizo todo Puerto Rico y Vieques”.

“Hay que agradecer a todas las personas que confiaron en la importancia de estar unidos, eso conlleva a lograr otras victorias más”, sentenció Paralitici a la agencia.