San Juan, 12 oct (INS).- Las salidas programadas por el crucero Carnival Fascination desde San Juan fueron canceladas, informó la empresa.

El Carnival Fascination albergará a los funcionarios de la FEMA que brindan asistencia tras el paso de los huracanes Irma y María.

El crucero estará sin operar en el puerto de San Juan hasta enero de 2018.

La determinación, según Daphne Barbeito, presidenta de la empresa Cruceros to Go, representa un “golpe mortal” a la industria de cruceros de Puerto Rico, así como a los suplidores de servicio.

La decisión afectará a taxistas, transportistas, tour operadores, guías turísticos, agentes de viajes, coordinadores de bodas, empresas que venden suministros, entre otros servicios.

Además, podría provocar “más éxodo de trabajadores y empresarios puertorriqueños y radicaciones de quiebras”, aseguró Barbeito.

La empresaria solicitó al gobierno su intervención urgente para que facilite la estabilización de la industria turística, particularmente la de cruceros y que pueda llegar a un entendido para que la FEMA pueda alojar a sus funcionarios en otros lugares sin que se afecte a la industria.

“Sabemos que FEMA tiene una labor importante en la reconstrucción de Puerto Rico y no lo estamos minimizando.

Sin embargo, permitir que FEMA acapare todos los segmentos turísticos como los hoteles, el Centro de Convenciones y ahora el Carnival Fascination sin medir las repercusiones económicas que esto representa para nuestra Isla no es responsable”, opinó.

Para Barbeito, “la Compañía de Turismo, la Autoridad de Puertos y el propio Gobernador debe conversar con FEMA y Carnival Cruises para buscar un plan alterno que no atente con privar al destino de la poca recuperación económica de forma inmediata que nos dan las visitas de cruceros, sobretodo de homeport (puerto base)”.

Los cruceros en tránsito no regresan a PR hasta finales de noviembre.

Mientras, la compañía de cruceros Holland America y el charter de Celebrity Cruises que llegaría a Ponce cancelaron también su arribo programado para principios de noviembre.

Se estima que la pérdida económica que representa que los barcos no lleguen al puerto de San Juan está en al menos medio millón de dólares por cada cancelación.