San Juan, 16 abr (INS).- El Concilio de Residentes del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico denunció que los más de 360 residentes de Torre del Norte se quedarán sin hospedaje una vez culmine el contrato de arrendamiento durante este semestre.

El 23 de marzo de 2018, el rector interino del recinto de Río Piedras, Luis Ferrao Delgado, emitió una circular en la que informó del cierre de la residencia con la finalidad de realizar una inversión sustancial en sistemas mecánicos y remodelación de los interiores.

A partir de esta circular, el Concilio de Residentes de Torre del Norte sostuvo dos reuniones en rectoría solicitando la información concreta de los trabajos que se realizarían en la residencia y que conllevan el desalojo de las instalaciones.

“Actualmente no existe un proyecto concreto que presente los trabajos a realizarse en la residencia y no existe un presupuesto asignado para la realización de este proyecto. El rector interino presentó un informe realizado durante el año 2015, donde varios de los puntos ahí expresados y discutidos en las dos reuniones en rectoría, ya fueron trabajados”, dice el Concilio.

Sobre la base de las consideraciones anteriores, los residentes de Torre del Norte se reunieron en asamblea el pasado 11 de abril, ocasión en que se expresaron en contra del cierre de la residencia “por la falta de transparencia presentada por rectoría y de un proyecto concreto donde se presenten los trabajos a realizar y el presupuesto asignado para ello”.

Aparte, la asamblea le solicitó la renuncia al rector interino Luis Ferrao Delgado; a la decana de Estudiantes, Gloria Díaz Urbina; y al decano auxiliar de Servicios al Estudiante, Darwin Marrero Carrer, “por presentarse a favor de un desalojo de la residencia sin mediar un proyecto concreto”.

“El informe presentado por rectoría no presenta una condición real de la residencia al momento y tomar una decisión sobre la base del mismo y no contemplar la realización de un nuevo informe sería un ejercicio irresponsable por parte de la administración y conlleva al cuestionamiento de las verdaderas intenciones del cierre de la residencia”, concluyen los estudiantes.