San Juan, 19 may (INS).- El presidente de la junta de gobierno de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Carlos Pérez Díaz, se reunió hoy con el presidente de la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), José Carrión, y se determinó volver a dejar en manos de la institución educativa el plan fiscal requerido por el organismo que maneja las finanzas de la isla.

Además, Pérez Díaz solicitó al gobernador Ricardo Rosselló Nevares que exija a la JSF que respete la autonomía de la UPR y la fórmula mediante la cual la universidad recibe fondos.

"La autonomía de la Universidad de Puerto Rico es fundamental para su funcionamiento y para cumplir su misión de transmitir e incrementar el saber por medio de las ciencias y las artes, poniendo este conocimiento al servicio de toda comunidad puertorriqueña. 

El gobernador Ricardo Rosselló ha reiterado que él respeta la autonomía universitaria. Agradecemos y valoramos su expresión”, dijo el presidente de la junta de gobierno de la UPR.

Al respecto, indicó que "partiendo de su compromiso, le pedimos que haga valer, en el presupuesto del gobierno  y en el plan fiscal que sometió a la Junta de Supervisión Fiscal, la fórmula de presupuesto que se estableció en 1966 para hacer realidad esa autonomía”.   

Agregó que “en la UPR reconocemos que el gobierno se enfrenta a una situación económica muy difícil que afecta a muchos sectores de la sociedad.

Los recortes o ajustes al presupuesto que se le hagan a la universidad deben ser en igualdad de condiciones con los otros servicios esenciales del gobierno y creemos que se pueden hacer por un por ciento razonable de ajuste a la fórmula que sea temporero durante el periodo de crisis, como es temporera la JSF”.

Según Pérez Díaz, tras la cita con Carrión y otros miembros de la JSF, “nos indicaron que la universidad debe someter un plan fiscal desde su ámbito.

Hace unas semanas la junta de gobierno de la UPR consideró un plan que surgió de una recomendación de los claustrales.

Cinco de los miembros de la junta que incluyen a los que representan al gobierno central le votaron en contra.

Ellos deben explicar sus votos y reconsiderar sus posturas para dar paso a un plan que permita mantener y salvar la universidad".